• Mínimo vital al Agua en Bogotá •
“Un cambio de paradigma: del modelo mercantilista y privatizador, a un Derecho Humano al Agua Para Bogotá”
• Proposición No. 113 de 2022 •
Objetivo
El presente debate de control político gira en torno al análisis de la estrategia No.6 del Plan Distrital de Agua en Bogotá, sobre el Mínimo Vital al Agua potable, que desde su implementación ha tenido como objetivo garantizar el agua como un derecho, satisfaciendo necesidades básicas de alimentación, salubridad y saneamiento básico.
El Mínimo Vital es un beneficio que consiste en otorgar 6 metros cúbicos de agua, sin costo, para usuarios residenciales y mixtos de los estratos 1 y 2 de la ciudad de Bogotá.
Desde la implementación integral del PDA, ha faltado interés de las administraciones de Bogotá. Esto se pudo observar en el debate pasado, frente al Primer decenio del PDA, que vislumbra la ausencia de un marco de indicadores de coordinación y seguimiento, además de los bajos niveles de ejecución de las (6) Estrategias que en general, NO SUPERAN EL 50% DE EJECUCIÓN DE LAS ACCIONES PROMETIDAS.
Intervención
Fortalecerá la planeación y administración del recurso hídrico en el D.C, contemplando la oferta y demanda, los usos del agua, y la calidad de ésta, en el marco del proceso de integración regional, armonizando los intereses ambientales, económicos y sociales en concordancia con otros instrumentos de planeación.
Conclusiones
Debemos avanzar como comunidad de la visión del agua como servicio público y mercancía, al derecho humano al agua, a los derechos del agua, el territorio, la ciudad y el campo.
La gestión de la EAAB, no garantiza el derecho humano al agua. Tampoco tiene como objeto la gestión y las políticas sociales en favor de los usuarios y de la población menos favorecida. Por ejemplo, lo mencionó la Gerente de la Empresa de Acueducto, frente a los plazos para el pago del servicio de agua, así como los descuentos del 100% del interés, culminando con soluciones transitorias y problemas a futuro de los ciudadanos.
Bogotá no se puede quedar sin un instrumento que garantice un mínimo vital de agua potable, debido a que sus habitantes y en especial beneficiarios adquirieron unos derechos que tienen conexidad con la salud y la vida, y su extinción sería un retroceso en perjuicio de la sociedad y los derechos fundamentales de los ciudadanos del territorio distrital.
Esperamos la voluntad de la administración, mientras nos disponemos a la creación de una Comisión Accidental del Plan Distrital del Agua, como antesala de la Mesa Técnica que evaluará el primer decenio del PDA, y LA PROYECCIÓN DE SUS PRÓXIMOS 10 AÑOS, EN CLAVE DE GOBERNANZA, VITALIDAD Y BIOCULTURA.
No se debe dejar de lado la posibilidad de una re contextualización del P.D.A. que permita garantizar con mayor efectividad sus objetivos en el marco de la Emergencia económica y social generada por el Covid-19, y los abruptos cambios que causó este en el modelo de vida en sociedad.
A pesar de los obstáculos y poca ejecución del Plan Distrital de Agua en este primer periodo, rescatamos entre otros, la estrategia del mínimo vital al agua, que garantiza 6 metros cúbicos de agua potable a estratos 1 y 2, ya que su finalidad implica desvincular en cierta medida la percepción del agua como un servicio público y observar desde una óptica de derecho humano.

