Segunda Sesión de la Comisión Accidental Ordenamiento y Gestión del Río Bogotá.

Desde las 4:00 PM del día jueves 27 de agosto de 2020, la Concejala de Bogotá Ati Quigua, vocera del Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS), convocó la Segunda Sesión de la Comisión Accidental de Ordenamiento y Gestión del Río Bogotá, de la cual es coordinadora. Sesión que contó con la asistencia de los H.C que integran la Comisión y sus respectivos asesores, a saber: H.C Carlos Fernando Galán, H.C María Victoria Vargas, H.C María Fernanda Rojas, y H.C Celio Nieves.

En la sesión hicieron presencia representantes de las entidades distritales citadas: la Secretaria Distrital de Planeación, Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) y el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (IDIGER). Y representantes de las entidades y academias invitadas: la Procuraduría Delegada para la Conciliación Administrativa y Delegada para Asuntos Ambientales y Agrarios; la Contraloría General de la República: Contraloría Delegada para el Medio Ambiente; la Contraloría de Bogotá: Dirección de estudios económicos y política pública, Subdirección de estudios económicos y fiscales; la Personería de Bogotá: Personería Delegada para la Protección del Ambiente, Asuntos Agrarios y Rurales: el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible; el Instituto de Estudios Ambientales (IDEA), U. Nacional de Col; y el Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental de la U. de los Andes.

Se determinó como propósito de la sesión “establecer los efectos de la acción antrópica sobre los ecosistemas asociados a la cuenca el Río Bogotá, y sobre los habitantes de su radio de influencia, en el marco de un análisis sociopolítico de esos efectos”.

Por parte de la Secretaría Distrital de Planeación, la ponencia se centró en la determinación del proceso de regionalización de Bogotá, y la presencia del Río Bogotá como elemento estructurador de la Estructura Ecológica Principal. Marco en el cual emergen los principales instrumentos de planeación del sistema hídrico: los POMCAS, aplicados tanto al Rio Bogotá como a sus actuales afluentes (ríos Sumapaz, Guayuriba, etc.). La UAESP expresó la necesidad de un sistema de tratamiento de lixiviados asociado al Relleno Sanitario Doña Juana, situación confirmada por la Contraloría de Bogotá como la mayor fuente de contaminación sobre el Río Bogotá, con más de 50 millones de litros de contaminantes vertidos al cauce. Para la Contraloría el Río ya no es un problema de consciencia ciudadana, sino de la incapacidad de Estado de hacer cumplir a los diversos actores sus obligaciones ambientales y sociales.   

Por su parte, el IDIGER señaló los crecientes niveles de riegos a los cuales está sometida la cuenca, y la posibilidad de un manejo efectivo a través de la creación de ‘Parques de Protección por Riesgo’, de los cuales la experiencia de Bosa es un buen ejemplo. Para la Personería delegada para el sector hábitat, el principal problema del Río son y han sido los vertimientos industriales, de los cuales el 30% es aportado por Doña Juana. La Personería señala públicamente que la EAAB no ha respondido con información confiable, solicitada para la elaboración de la respectiva veeduría al cumplimiento de la Sentencia del Consejo de Estado.

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, que a través de su Dirección de Gestión Integral del Recurso Hídrico preside el Consejo Estratégico del Río Bogotá, señaló que de las 21 órdenes  señaladas por la Sentencia, 9 son permanentes y 12 ya han sido cumplidas. Minambiente aporta como forma de participación la modalidad de Plataformas Colaborativas, anticipadas como metas del Plan de Desarrollo Nacional, 8 de las cuales se articulan a las inversiones en pro de las cuencas nacionales. Finalmente, el Ministerio afirma que las tecnologías de las PTAR no bastan para solucionar la problemática del Río Bogotá, si a estas inversiones no se agregan programas educativos eficaces.

La importante presencia de la academia en la sesión se vio reflejada, en principio, por las opiniones del IDEA de la U. Nacional sede Bogotá, para quien el problema del Río es de concepción: se le ha considerado como un canal, no como un ecosistema. Desconocimiento de las funciones ecológicas del Río que vendría acompañada por una ausencia de procesos de apropiación social, y de restauración paisajística y ecológica. Por su parte, el Departamento de Ingeniería Civil y Ambiental de la U. de los Andes propuso que las soluciones para el Río Bogotá, y para cualquier otra cuerpo de agua de correntía, se aborden de arriba hacia abajo, es decir desde la fuente. En segundo lugar, el profesor Luis Alejandro Camacho aseguró que las cuentas entre las inversiones realizadas en las PTAR y su capacidad efectiva de tratamiento no cuadran. Es decir que la inversión no tendría el impacto prometido.

La próxima y última sesión de la Comisión Accidental de Ordenamiento y Gestión del Río Bogotá será el día de hoy martes 1 de septiembre, escenario donde se escucharán las infaltables voces de las comunidades y organizaciones sociales, acerca de las afectaciones de la situación del Río Bogotá sobre su hábitat, y de las capacidades que tienen las comunidades de aportar a la mejoría del cuerpo de agua más importante de la ciudad.

Oficina de Prensa