Las Mujeres Indígenas de Colombia exigimos respeto a nuestros cuerpos, territorios y derechos.

Ni una menos, Nos Queremos Vivas, fueron las voces que se escucharon el pasado 29 de Junio durante el plantón que se llevó a cabo frente al Cantón Norte en Bogotá, donde se encontraron diversas mujeres, indígenas, lideresas, y activistas de la ciudad, en rechazo a lo sucedido con la niña Embera, quien fue víctima de violación por parte de 7 militares el 22 de Junio, en el municipio de Pueblo Rico departamento de Risaralda.
La historia se repite, y la violación de la niña Embera es la expresión de la lógica de exterminio de un estado colonial, en el que las más afectadas han sido las mujeres campesinas, afrocolombianas e indígenas, resultado de la estructura patriarcal y estructuras militares que pasan por encima de todas y todos, una violencia estructural que oprime y manipula.
La Concejala Ati Quigua, rechaza los actos presentados por miembros del ejército nacional, y se sumó al llamado de las Autoridades del pueblo Embera Katío, en tanto se considera una agresión en contra de la niña, y una agresión a todo el pueblo ancestral, el cual además, se encuentra en riesgo de extinción; la concejala, afirmó que es necesario seguir en la lucha por la transformación de las relaciones sociales de dominios patriarcales y racistas, es decir con horizontes emancipatorios de la gestión pública desde una perspectiva descolonizadora y con participación de las mujeres de las políticas públicas, ya que la razón política esta colonizada y para esto, mencionó, que es necesario avanzar en un dialogo de saberes para reconocer los conocimientos y saberes no hegemónicos, porque se siguen produciendo conocimientos que obedecen a otra forma de ser y de estar en el mundo.
Así mismo, Ati Quigua, hizo un llamado para superar la desigualdad, e invitó a ir más allá de los feminismos neoliberales y la desigualdad, y hacia una justicia social que implique una justicia cognitiva. La modernidad y el estado colonial no han demostrado su capacidad de garantizar la vida de las mujeres, actualmente los feminicidios y las violencias machistas van en aumento, durante el primer semestre del 2020, 214 mujeres indígenas manifiestan haber sido abusadas sexualmente, en el registro único de victimas hay 1587 casos de denuncia de violencia sexual; del mismo modo, en el país se reportaron 6.479 casos de abuso sexual contra menores de edad en los primeros cinco meses del 2020, la violencia directa contra los pueblos indígenas se ha manifestado en los cuerpos de las mujeres con violencia sexual desde la llegada de los españoles, es necesario, entender los patrones estructurales de la violencia de género que se manifiestan con múltiples discriminaciones que se intensifican en el marco del conflicto armado, es necesario transformar las relaciones sociales de dominación patriarcal, colonial y racista, que siguen imperando. Para lo cual la concejala invitó a la ciudadanía a transformar ese trasfondo filosófico y colonial que justifica las invasiones y por ello es necesario construir horizontes emancipatorios de gestión pública, superar el patriarcado político, económico y religioso, recordó que el vínculo del cuerpo de la mujer indígena con el territorio es uno, así que la violencia contra la tierra es la misma violencia contra las mujeres y la violencia contra las mujeres repercute en los desequilibrios del territorio, es tiempo de avanzar en la paz con la tierra, y garantizar entornos saludables, seguros y justos y en paz para todas las mujeres en el País. #NuestrosCuerposSeRespetan 💪 #NiUnaMenos ✊

Oficina de Comunicaciones
Concejala Ati Quigua