La concejala de Bogotá Ati Quigua Izquierdo responsabiliza al Estado colombiano de la sistemática estrategia de exterminio físico y cultural de los pueblos indígenas y exige al presidente Iván Duque Márquez respeto a la libre autodeterminación de la nación arhuaca.

 

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 Ante la situación de violencia histórica acumulada que se acentúa en la actualidad,  yo, Ati Quigua Izquierdo, me permito hacer el siguiente pronunciamiento público, encaminado a solicitar respeto al Sistema de Conocimiento y Gobierno propio del pueblo arhuaco y respeto al Territorio Ancestral o sistema de sitios sagrados, de cara el latente riesgo de exterminio físico y cultural en el que se encuentran nuestros pueblos indígenas.

EXIGENCIAS 

  1. AL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA IVÁN DUQUE, respetar los acuerdos del Plan Nacional de Desarrollo, en particular lo relacionado con el reconocimiento del Consejo Territorial de Cabildos – CTC como la instancia oficial para la interlocución de las instituciones del Gobierno Nacional y Territorial con los Pueblos Indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta.
  2. AL MINISTRO DEL INTERIOR DANIEL PALACIOS, avanzar en la creación de la Mesa de Seguimiento y Coordinación para la Protección del Territorio Tradicional y Tncestral de los cuatro pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta (art. 10 del Decreto 1500 de 2018).
  3. AL MAGISTRADO ROBERTO AUGUSTO SERRATO VALDÉS, DE LA SALA DE LO CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO DEL CONSEJO DE ESTADO, dar prevalencia a la integridad cultural y la protección del sistema de sitios sagrados del territorio ancestral de la Sierra Nevada de Santa Marta, sobre los intereses extractivos, dentro del proceso judicial con radicado 2019-262 que cursa en su Despacho.
  4. AL FISCAL GENERAL DE LA NACIÓN FRANCISCO BARBOSA DELGADO, adoptar medidas urgentes tendientes a resolver la investigación de los asesinatos de los tres miembros de la Directiva General del Pueblo Arhuaco, ocurridos en 1990 y que nuestro pueblo y sus familias tengan derecho a la verdad, a la justicia y a la reparación integral por estos hechos.
  5. A LA OPINIÓN PÚBLICA, MEDIOS INFORMATIVOS Y PERIODISTAS, realizar un ejercicio imparcial e informado previo a la publicación de sus noticias y artículos de opinión, así mismo, a contar con un contexto claro y un diálogo permanente con las autoridades para no incurrir en presuntas situaciones constitutivas de calumnias e injurias que desarmonizan y afectan la integridad del pueblo Arhuaco, al igual que acentúan los señalamientos y estigmatizaciones respecto a nuestros líderes en un contexto de recrudecimiento de la situaciones de violencia en el país.
  6. A LA UNIDAD NACIONAL DE PROTECCIÓN – UNP, a brindar garantías para la protección personal de nuestros líderes Ati Quigua, Luz Elena Izquierdo, Norey Quigua y Geremias Torres, al igual que la de sus familias que están siendo objeto de falsas acusaciones y de estigmatización, que pueden poner en riesgo su integridad y su vida como sujetos individuales y colectivos de derechos.
  7. A LA CORTE CONSTITUCIONAL, adoptar medidas urgentes para salvaguardar los cuatro Pueblos Indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta que están en situación de riesgo de exterminio físico y cultural.
  8. AL GOBIERNO NACIONAL, anuncio que acudiré a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (DDHH) para que se emitan medidas cautelares a nuestro favor ante la estrategia sistemática de fraccionamiento de los cuatro Pueblos Indígenas y los intereses extractivos de personas externas sobre la Sierra Nevada de Santa Marta.
  9. DIRECCIÓN DE ASUNTOS RELIGIOSOS DEL MINISTERIO DEL INTERIOR Y AL CABILDO INTERRELIGIOSO DE COLOMBIA, tomar acciones para encontrar alternativas de solución a los conflictos interreligiosos que se están presentando por la presencia de iglesias en la Sierra Nevada de Santa Marta, y que contribuyan al esclarecimiento de la verdad histórica y al perdón.

 Situación de violencia histórica acumulada:

El Pueblo Arhuaco ha venido siendo víctima de una estrategia sistemática y generalizada de violencia, que se ha manifestado a lo largo de la historia de múltiples formas.

Entre los años de 1916 y 1982 el Estado colombiano promovió la presencia de las llamadas misiones religiosas que a través de una estrategia de “instrucción” y tránsito a la “vida civilizada” atentaron contra la integridad de nuestro sistema de vida, lo que implicó la intromisión de una determinada visión del mundo y su imposición sobre la nuestra, el desconocimiento y el irrespeto de nuestras autoridades espirituales y tradicionales, al igual que la desintegración de nuestras familias y comunidades a través de los orfelinatos.

En 1990 nuevamente se atentó contra nuestra estructura de Gobierno Propio a través del asesinato de nuestras autoridades y líderes comunitarios que en aquel entonces componían la Directiva General del Pueblo Arhuaco, como son: Luis Napoleón Torres, Cabildo Gobernador; Ángel María Torres, Secretario General, y Antonio Hugues Chaparro, Comisario, hecho que en la actualidad continúa en la impunidad. Hemos dicho que es fundamental entender que el Pueblo Arhuaco es un solo pueblo, un colectivo, y arrebatar la vida de nuestros líderes de forma violenta fue como arrancarnos la cabeza. Al ser un solo cuerpo social, fue como si nos quitaran la cabeza, fue un desmembramiento. Los tres líderes asesinados tenían la misión de trabajar por la unidad espiritual, cultural y política del Territorio Ancestral.

Esta situación generalizada y sistemática de violencia, fue reconocida por la Corte Constitucional en el Auto 004 del 2009 sobre el peligro de exterminio físico y cultural a causa del conflicto armado interno, y como víctimas de gravísimas violaciones de nuestros derechos fundamentales individuales y colectivos y del Derecho Internacional Humanitario, todo lo cual ha repercutido en el desplazamiento forzado individual o colectivo de indígenas.

Respeto a nuestro Sistema de Conocimiento propio:

Nuestros Mamus, son nuestra máxima autoridad espiritual y son quienes tienen autorización y facultades especiales de Zaku-Kaku Jina para hacer cumplir los mandatos de la Ley de Origen y tienen la misión de velar por el orden social, cultural y político de nuestro pueblo.

Los Mamus ostentan el conocimiento ancestral, median entre el mundo espiritual y material, interpretando, transmitiendo y haciendo cumplir la Ley de Origen, para orientar y garantizar en el tiempo la permanencia cultural y tradicional que se constituye en la base para el reconocimiento de un territorio con un gobierno propio.

De este modo, los Mamus están íntimamente relacionados con el cuidado del territorio ancestral representado en el sistema de sitios sagrados o “Línea Negra” y con las instancias de gobierno interno conformado por Directiva Central, Autoridades Regionales, Autoridades mayores, posteriormente socializadas en la Asamblea General del Pueblo Arhuaco, para lo cual, dan orientaciones y directrices.

Es por ello que veo con profunda preocupación la situación de suplantación de nuestros Mamus, que se viene observando a través de documentos y comunicados, lo cual representa un irrespeto a ellos y una afectación a la integridad de nuestros sistemas de conocimiento, de sitios sagrados, de gobierno y de justicia propios, pues son precisamente los Mamus quienes velan por su integridad y armonía.

Una vez verificadas las doce firmas que suscriben el documento con asunto: “informe de mamus y autoridades del pueblo arhuaco reunidos en la kunkurwa de Seykúmuke desde el 5 de febrero de 2021 a las entidades del Estado sobre la situación actual de la crisis de gobierno” de fecha 14 de septiembre de 2021, encuentro que ninguna corresponde a personas que ostenten la calidad de mamo en el Pueblo Arhuaco, a pesar de que así lo indican en su asunto y lo refiere el artículo de opinión del medio periodístico Opinión Caribe del 25 de septiembre de 2021 y otros artículos de prensa y líderes de opinión.

Al respecto debo informar a la opinión pública que para todos los efectos organizativos, políticos y comunicativos, se debe tener en cuenta el “Pronunciamiento de los Mamus sobre la legítima elección de la Directiva General del Pueblo Arhuaco” (Anexo) de Umunukunu de fecha 15 de marzo de 2021que contó con el encuentro de sesenta (60) Mamus de las cuatro kankurwas mayores: Seykumuke, Numa´ka, Seynimin y Kunzinkuta-Negragaka; y de Autoridades del Pueblo Arhuaco, dejando claro que la elección de las actuales directivas son el resultado de la consulta con la Zaku.

Es por esto que rechazo como ilegítima cualquier tipo de injerencia en las decisiones adoptadas en el marco de nuestra estructura de Gobierno Propio y la suplantación de nuestras autoridades espirituales e instancias de decisión propia tendientes a afectar la unidad, la autonomía y libre autodeterminación de nuestro pueblo.

El respeto al Territorio Ancestral o sistema de sitios sagrados:

Nuestro sistema de sitios sagrados “existe [como] una conexión mutua como la del agua con los picos nevados y demás accidentes geográficos y el mar, las lagunas glaciares y las lagunas costeras, nacimientos de agua en los páramos y las desembocaduras de los ríos, conformando una red. Este orden natural articula y determina de manera específica los diversos aspectos de la vida ambiental, cultural, política, social y económica de la Sierra Nevada y el mundo” (Documento guía, pág. 14)

Recuerdo que nuestro territorio ancestral fue el primero en ser reconocido a nivel nacional desde el año 1973 mediante la Resolución 02 “por la cual se demarca la Línea Negra o Zona Teológica de las comunidades de la Sierra Nevada de Santa Marta”, en el año 1974 la Sierra Nevada de Santa Marta fue declarada como Reserva Indígena y posteriormente fue expedida la Resolución 837 de 1995 “por la cual se reforma el artículo 1º. De la Resolución 02 de 1973” y más recientemente fue expedido el Decreto 1500 de 2018 “Por el cual se redefine el territorio ancestral de los pueblos Arhuaco, Kogui, Wiwa y Kankuamo de la Sierra Nevada de Santa Marta, expresado en el sistema de espacios sagrados de la “Línea Negra”, como ámbito tradicional, de especial protección, valor espiritual, cultural y ambiental, conforme los principios y fundamentos de la Ley de Origen, y la Ley 21 de 1991, y se dictan otras disposiciones”.

A pesar de este importante paso en el reconocimiento de nuestro territorio ancestral, actores externos a la Sierra Nevada de Santa Marta han buscado la anulación del Decreto 1500 de 2018 y con ello dejar expuesto el sistema de sitios sagrados de la “Línea Negra” a merced de los intereses extractivistas que hay sobre nuestro territorio ancestral, por lo que los cuatro Pueblos de la Sierra nos hemos unido en su defensa a través de la campaña de 1500 latidos por el Corazón del Mundo.

Mientras tanto, el Ministerio del Interior no ha avanzado en la creación de la Mesa de Seguimiento y Coordinación para la protección del territorio ancestral de la Sierra Nevada de Santa Marta, instancia creada en el artículo 10 del Decreto 1500, que además fue incluida como uno de los acuerdos del proceso de consulta previa del Plan Nacional de Desarrollo que actualmente son ley.

Las presiones sobre el territorio de la SNSM se evidencian en el interés minero extractivo sobre 800 hectáreas de los 1.8 millones de hectáreas de territorio sagrado, además de la existencia de 7 parques naturales con intereses que difieren de la protección del territorio en detrimento de los ecosistemas vitales fuente de agua de los municipios y los departamentos vecinos.

Desde el mes de julio varios medios de comunicación anunciaban como la gran noticia la adjudicación de los estudios previos del Embalse Los Besotes y manifestaban que desde el mes de agosto del año 2020 el Departamento Nacional de Planeación convocó a la Empresa Nacional Promotora de Desarrollo Territorial (Enterritorio) para la realización del perfilamiento del proyecto y posteriormente se suscribió contrato para la estructuración de la prefactibilidad y factibilidad del mismo. Esta actuación contradice el llamado permanente que hemos hecho desde los cuatro pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta, a proteger nuestro territorio y nos pone en alerta sobre la posible ausencia de garantizar el derecho fundamental a la consulta previa partiendo de los estándares nacionales e internacionales en la materia.

Respeto al Sistema de Gobierno propio:

Nuestro sistema de Gobierno Propio está cimentado en los cuatro centros tradicionales que son las kunkurwa mayores: Séykumuke, Numa´ka, Seynimin y Kunzinkuta-Negragaka, desde las cuales se orienta en la protección de la Línea Negra, pues desde nuestra cosmovisión “el territorio es un ser viviente y hace referencia al espacio espiritual y físico donde se desarrolla la cultura, el conocimiento, las relaciones sociales, culturales y espirituales, que constituyen el fundamento de la permanencia como pueblos” (Documento Guía, pág. 6)

Reitero que el Pueblo Arhuaco dentro de su estructura de gobierno propio tiene definido que el poder político debe estar concentrado en un solo lugar a nivel tradicional, orientado de manera permanente por los Mamus y así conservar el poder que le ha dado el Marunsama.

Teniendo en cuenta la importancia de la unidad como principio colectivo, para la permanencia de la cultura y la defensa del territorio, sólo se tiene una administración en cabeza de la Directiva general quienes además lideran la Confederación Indígena Tayrona – CIT, tal como quedó consignado en el documento guía.

Justamente es la Directiva General la que garantiza “la gobernabilidad dentro del territorio, permite el ejercicio de los derechos indígenas, el fortalecimiento de la autonomía, la capacidad de autodeterminación y el manejo de los asuntos internos acordes al querer colectivo del Pueblo Arhuaco, para lo cual se deben controlar las intervenciones de instituciones externas que puedan afectar o debilitar la autonomía del Gobierno Propio” (Documento Guía, pág.16)

El Estado colombiano por su parte, como se mencionaba anteriormente ha implementado de manera frecuente acciones tendientes a desestructurarnos, amenazando nuestra pervivencia física y cultural. Han pasado ya 31 años desde la masacre de nuestra Directiva General y aún esperamos verdad, justicia y reparación integral.

Desde el año 2016, contrario a las decisiones de la Asamblea General del Pueblo Arhuaco y a las orientaciones de los Mamus se han venido registrando asociaciones en la Sierra Nevada de Santa Marta, de las cuales algunos representantes legales han pretendido usurpar la figura de los gobernadores, así como inscribiendo, en el caso del Pueblo Arhuaco cabildos gobernadores, que como se ha evidenciado en la solicitud de documentos de soporte al Ministerio del Interior no habían agotado el proceso de elección de conformidad con las disposiciones de nuestra Ley de Origen y la consulta a la Zaku.

Esta actuación sistemática de creación de instancias paralelas de diálogo e interlocución como la Mesa Interinstitucional que sesionó en meses pasados con la participación de la Gobernación del Magdalena, entidades de orden nacional entre otros, además de los actores que justamente han generado divisiones en sus respectivos pueblos, que tienen detrás intereses políticos y territoriales sobre el manejo y explotación de los recursos contenidos en la Sierra Nevada de Santa Marta, nos ha puesto en una situación de tensión nunca antes vista en nuestros territorios, donde es claro el mensaje y la intención de exterminio físico y cultural, contrario a los llamados de la Corte Constitucional, en Sentencia T-025 de 2004, los Autos Auto 092 de 2008, 004 de 2009, entre otros.

Recordamos que en la Sierra Nevada de Santa Marta hay organizaciones legítimamente constituidas que han protegido el territorio ancestral históricamente como la Confederación Indígena Tayrona – CIT, igualmente como muestra del espíritu de unidad de los cuatro pueblos de la Sierra Nevada de Santa Marta constituimos en 1999 el Consejo Territorial de Cabildos – CTC como instancia de articulación y diálogo permanente. Recordamos que el CTC fue reconocido en el marco de los acuerdos del Plan Nacional de Desarrollo como instancia de interlocución de la Sierra Nevada de Santa Marta, por lo cual la intención de crear instancias paralelas con representantes legales de asociaciones de autoridades o en algunos casos miembros de la comunidad que no representan el sistema de gobierno ratifica la estrategia divisoria. 

Riesgo de exterminio físico y cultural:

El Estado colombiano es responsable de una generación robada del Pueblo Arhuaco, enviar una misión a evangelizar fue una política de genocidio cultural en el que cientos de niños y niñas arhuacos que tenían familias fueron raptados y llevados al orfanato donde se les prohibió hablar su lengua, se les cortó el pelo, se les quitó el vestido. Fruto de esa política de genocidio cultural del Estado colombiano hay profundas heridas que sanar en la comunidad, en el marco de la justicia transicional y de la verdad histórica.

El Pueblo Arhuaco exige que haya acceso a una memoria histórica sobre este asunto, que haya reparación y garantías de no repetición, porque hoy grupos religiosos están contribuyendo a los conflictos que se están presentando en el Pueblo Arhuaco y los demás pueblos de la Sierra Nevada, pretendiendo impulsar ideas y costumbres en deterioro de la espiritualidad y de la integridad espiritual, cultural, territorial y política del Pueblo Arhuaco.

Lo mismo está sucediendo con el Pueblo Kogui quien a través de un oficio (adjunto) ha solicitado a la Confederación Indígena Tayrona y al gobierno del Pueblo Arhuaco evitar que haya un conflicto interétnico, debido a una misión cristiana liderada por el Señor Atanasio Moscote. Solicitamos que el Viceministro para la Participación e Igualdad de Derechos, Carlos Baena López, miembro y pastor de su iglesia y funcionario público, no intervenga para favorecer creando asociaciones indígenas cristianas, que fracturan los gobiernos propios y el sistema de conocimiento, de gobierno, de justicia y territorial de los Pueblos Indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta, cuyo conocimiento ancestral está en proceso de declaración de la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

La Sentencia SU-510 de 1998 la Corte Constitucional hizo un análisis exhaustivo sobre el riesgo que puede representar la existencia de otros cultos ajenos a la cosmovisión del Pueblo Arhuaco en el territorio sagrado e identificó la grave afectación de esas prácticas en la garantía de la pervivencia física y cultural. En ese sentido la proliferación de cultos y las estrategias de evangelización plantean una alerta inminente de riesgo de exterminio a la cual como Pueblos de la Sierra Nevada debemos hacerle frente, pues se están traduciendo en la aparición de conflictos.

Exigimos al Estado colombiano suspender el ejercicio histórico de dominación cultural, espiritual que pretenden perpetrar y transformar esas relaciones sociales de dominio en una relación de respeto a la naturaleza, la diversidad cultural, a la economía de subsistencia, y los sistemas políticos de los Pueblos Indígenas.

Salvaguardar el corazón de la tierra, la Sierra Nevada de Santa Marta del cual depende la vida y la subsistencia de todos en especial los municipios y pueblos aledaños, sobre todas las amenazas extractivas, minero energéticas y agrícolas.  

Mujeres Arhuacas (Zaku)

En el marco del actuar sistemático y generalizado de desconocimiento de las formas de gobierno y justicia propias, las mujeres arhuacas que representan la mitad de la población arhuaca, han alzado su voz en defensa de la autonomía y la integridad territorial, cultural y moral del Pueblo, liderando procesos de resistencia encaminados al respeto, el reconocimiento y la garantía de los derechos de los Pueblos y comunidades indígenas de la mano de los mamus. Así, a pesar de que se han intentado silenciar y suplantar sus voces, las mujeres han encabezado procesos de defensa y protección de nuestros territorios de cara a la lógica extractivista, patriarcal y misógina en la que cimientan las intenciones de fraccionamiento y el arrasamiento de la madre tierra y los cuerpos vivos de agua.

Muestra de lo anterior, el pasado 03 septiembre, se movilizaron cerca de 2000 mujeres arhuacas de conformidad con la Ley de Origen y en defensa de los pueblos indígenas y la Sierra Nevada de Santa Marta, corazón de la tierra; en virtud de la cual emitieron una declaración rechazando abiertamente la injerencia externa que pretende desconocernos como sujeto colectivo de derechos e ignorar los procesos que se han tejido con miras a lacerar la integridad moral de nuestro Pueblo.

(Véase Declaración de las Mujeres Arhuacas movilizadas en defensa de la jurisdicción especial Indígena, los derechos colectivos de las comunidades, su autonomía y la defensa de la Línea Negra frente a intereses extractivistas en el corazón de la tierra la Sierra Nevada de Santa Marta.)

Respeto a nuestro Sistema de Justicia propio:

El A’bunkwamu es el documento que contiene conocimientos de la Ley de Origen sobre la administración y la aplicación de justicia integral Arhuaca, denominado Mandato de Justicia Ancestral Arhuaco.

Indica las relaciones desde la Ley de Origen (Kunsamu) y el aspecto formativo (Gwamu Riwihamu) y restaurativo de la justicia (Ginunsamu) en toda su dimensión, involucrando la relación con la Madre Tierra. Dándole una prelación a la justicia propia Arhuaca a partir del respeto del Kunsamu como forma de prevención, buscando siempre reparar el origen del conflicto, es decir, sanar siempre. El segundo propósito Ginunsamu, es sanear la conducta cometida, lo cual conlleva a la reflexión, la reparación y la reintegración al colectivo.

Nuestra justicia está regida por un proceso de reparación espiritual y como forma subsidiaria lo material, planteando una reparación integral de la conducta. Se rige bajo un proceso investigativo, respetando la dignidad humana, los derechos humanos, los derechos de los pueblos indígenas, y todo lo relacionado con el Principio del Debido Proceso, garantizando la seguridad jurídica de todos los procesos como lo establece la Ley de Origen y señalada en el A’bunkwamu.

Nuestro sistema de justicia propio involucra también procedimientos e instancias propias, como los Mamus y la Asamblea General como está previsto en el A’bunkwamu o Mandato de Justicia Ancestral Arhuaco, por lo que es claro que, dentro de nuestro sistema de Justicia Propia y nuestra ley de Origen, ningún miembro del Pueblo Arhuaco puede ser juzgado o ser objeto de acusaciones o reproches sin antes adelantarse el respectivo procedimiento y respetarse sus derechos humanos, ni mucho menos está contemplada dentro de nuestra Ley de Origen la declaración de “persona no grata”, como se viene difundiendo a través de documentos y medios de comunicación. Esta es una inserción de una lógica ajena a nuestro sistema de pensamiento y justicia, que genera desarmonía al interior de nuestras comunidades.

Contrario a ello, es pertinente aclarar a la opinión pública que yo, Ati Quigua, he sido reconocida durante años por nuestras autoridades propias, Mamus y las comunidades como una lideresa del Pueblo Arhuaco que me he caracterizado por llevar el mensaje de la Sierra Nevada de Santa Marta de protección a la Madre Tierra y al sistema de sitios sagrados de la Sierra Nevada de Santa Marta en cumplimiento de mi tana o linaje de familia, asimismo ostento el cargo de Comisionada de Paz y he aportado de manera estructural en los procesos organizativos de las mujeres arhuacas y en la defensa de nuestros derechos; por ello, estoy autorizada a ejercer el liderazgo comunitario y político, hablar en medios de comunicación y mis declaraciones representan la posición de las autoridades, Mamus y comunidad del pueblo Arhuaco.

Por su parte, la mayora Luz Elena Izquierdo tiene una larga trayectoria comunitaria, es la primera profesional del pueblo Arhuaco, coordinadora de salud, primera representante de la Asociación de Cabildos Indígenas del Cesar y la Guajira Dusakawi, fundadora de nuestra empresa de salud, quien sufrió la violencia y fue desplazada por los paramilitares, Secretaria técnica de la Mesa permanente de Concertación – MPC por 16 años, su hoja de vida y trayectoria es respetada al interior del pueblo Arhuaco y por otros pueblos.

Norey Quigua es un líder joven que ha acompañado a las diferentes autoridades en los procesos de diálogo y concertación con el Gobierno Nacional en el marco de la Mesa Permanente de Concertación – MPC y se encuentra adscrito al centro de Simonorwa donde participa activamente en los procesos comunitarios con el respaldo de sus autoridades, bajo la orientación de los Mamus por lo cual su trabajo es reconocido desde nuestra Directiva General y la Asamblea.

El Mayor Geremias Torres fue delegado por la Asamblea General desde el año 2013 para representar la Confederación Indígena Tayrona – CIT ante la Mesa Permanente de Concertación – MPC, asimismo fue secretario general del Pueblo Arhuaco entre el año 2002 al 2009 así como profesor en la comunidad de Simonorwa siendo un líder que ha contribuido en gran medida a la formación de nuestras generaciones.

Las declaraciones como “persona no grata” de estos miembros y líderes del pueblo Arhuaco no sólo constituyen una ilegítima estrategia de fragmentación y estigmatización del pueblo Arhuaco, sino que además ponen en riesgo sus vidas e integridad como sujetos particulares y colectivos de derechos de nuestro pueblo en riesgo de exterminio físico y cultural.

Es más, estas acusaciones están previstas en nuestro A’bunkwamu o Mandato de Justicia Ancestral Arhuaco, como “8. INJURIAS Y CHISMES Y DESARMONÍA COMUNITARIA. Toda conducta o acción que implique la promoción o divulgación de mentiras, chismes, calumnias, injurias y señalamientos falsos. La provocación y participación en riñas callejeras” por lo que se hace urgente activar los procedimientos e instancias propias para para la restauración y armonización de esta situación de la que han sido víctimas de estas falsas acusaciones.

En consideración a lo anterior, y dado que es un deber de todos fortalecer el ejercicio material de la Jurisdicción Especial Indígena, solicito se cumpla el debido proceso y sobre todo se respeten, como es propio de nuestro derecho indígena, las facultades que tenemos para conocer sobre las acusaciones que existan sobre cualquier miembro activo del pueblo Arhuaco.

Considero sobre el caso particular, que las motivaciones que se señalan en el documento están relacionadas con un asunto de naturaleza política sobre gobernabilidad del Pueblo Arhuaco y en consecuencia, el espacio indicado para el análisis es la Asamblea General, por lo tanto, invito a hacer uso de las instancias pertinentes y con respeto al debido proceso.

Es nuestra vida, mantener y respetar a nuestra zaku (madre). Es el universo, nuestra tierra y nuestro cuerpo donde está plasmada la ley de origen.

 

ATI QUIGUA IZQUIERDO

Concejala de Bogotá