“Es tiempo de reconocer los Derechos de la Naturaleza y de transitar hacia el Buen Vivir en Bogotá”, anunció la Concejala Ati Quigua.

Para el último periodo de sesiones ordinarias del año 2021, la Concejala Ati Quigua solicitó el desarchive del Proyecto de Acuerdo No. 503 de 2021 “Por medio del cual se establecen los lineamientos de la estrategia de respeto, protección y garantía de los derechos de la naturaleza en el Distrito Capital”.

Iniciativa que, desde su radicación en el periodo constitucional del año 2020, ha recibido cuatro ponencias positivas de Concejales de bancadas políticas diferentes, como son: Juan Javier Baena de Bogotá para la Gente, Manuel Sarmiento del Partido Dignidad, María Clara Name de la Alianza verde y Carlos Fernando Galán de Bogotá para la Gente.

Con este Proyecto de Acuerdo se busca proponer una cultura del relacionamiento y del cuidado de la naturaleza, esta vez reconocida como titular de derechos a su existencia, mantenimiento, restauración y regeneración de sus ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos; pues, en la raíz de la crisis ecológica actual yace una crisis civilizatoria que ha imperado en los últimos siglos, precisó la Concejala de Bogotá Ati Quigua.

Pero ¿en qué se diferencia el reconocimiento de la Naturaleza como sujeto de derechos de la protección ya dada al ambiente en Bogotá?

Implica realizar un giro bioético para transitar del paradigma antropocéntrico, sobre el cual está cimentado el ambientalismo, que ha conllevado a la separación entre cultura y naturaleza, a la dominación y la instrumentalización de la naturaleza por el hombre; hacia otros paradigmas como el biocentrismo, ecocentrismo o el cosmocentrismo, que postulan la interrelación, la interconexión, la interdependencia entre el ser humano y la naturaleza.

Además de lo anterior, al poner la naturaleza en el plano de la justicia o del derecho implica la superación de los meros deberes de protección hacia un grado mayor de vinculatoriedad a la sociedad en general. Así mismo, se amplía el grado de exigibilidad. Es decir, todos estamos obligados a proteger la naturaleza y todos podemos exigirlo.

Con este tipo de iniciativas se busca también sensibilizar a la ciudadanía de la naturaleza como una entidad viviente y titular de derechos, a través de espacios pedagógicos, con perspectivas interculturales y de ecología de saberes, que ya lo vemos como una práctica en algunos casos en la ciudad, a través de la defensa de los Humedales y las Huertas Urbanas, señaló la Concejala Ati Quigua.

De ser aprobada esta iniciativa en el Concejo de Bogotá, se pondría a la ciudad en sintonía con una agenda mundial y nacional, pues ya se han reconocido a la naturaleza como sujeto de derechos en la Constitución de Montecristi de Ecuador de 2008, la Ley 071 de Derechos de la Naturaleza y la Ley 300 Marco de la Madre Tierra de 2012 de Bolivia, los ríos Whanganui Iwi en Nueva Zelanda, Turag en Bangladesh, Ganges y Yamuna en la India, entre otros tantos casos.

En Colombia se han reconocido 15 ríos como sujetos de derechos: río Atrato; río La Plata; río Cocora, Coello y Combeima; ríos Chipalo y Supía (Ordenanza Departamental 006 de 2020); río Cauca; río Magdalena (anulada); río Quindío; río Pance; Totare, Lagunilla, Recio y Gualí. Además, se han declarado los siguientes ecosistemas como sujetos de derechos: Amazonía; páramo de Pisba; Vía Parque Isla de Salamanca; páramos Las Hermosas; valle del Cocora (anulada); y 40 ecosistemas estratégicos del departamento de Nariño (Ordenanza Departamental 041 de 2019).

Entre tanto, el río Bogotá, sus subcuencas: Tunjuelo, Fucha, Salitre y Torca, sus humedales, quebradas y lo que han convertido en “canales” siguen agonizando y siendo tratados por alternativas tecnocráticas como las Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales – PTAR, cuando se necesita darle un manejo biocultural y un marco de gobernanza plural a nuestros cuerpos de agua en Bogotá y la región.

Así mismo, anunció la Concejala de Bogotá Ati Quigua que continuará trabajando en una iniciativa de Acuerdo Distrital que promueva el Buen Vivir en la Ciudad y recoja la perspectiva de los Derechos de la Naturaleza, ya que se hacen urgentes alternativas civilizatorias sustentadas en las cosmovisiones u ontologías relacionales de los pueblos y comunidades ancestrales que aprendieron a vivir milenariamente en armonía con la tierra, e invita a los Concejales de todas las bancadas a acompañar esta iniciativa que es necesaria y urgente para la Ciudad y la humanidad.

DESCARGUE LA NOTA EN PDF AQUÍ 👈🏽