Ati Quigua rechaza violencia obstétrica que se evidencia en Colombia

Tomado de www.cronicadelquindio.com

La mujer llegó desde la Sierra Nevada de Santa Marta para una actividad espiritual con quindianas, en la que se habló, entre otras cosas, de la importancia del parto natural.

Ati Quigua viajó desde la Sierra Nevada al Quindío para atender una invitación del Círculo de Mujeres. / John Jolmes Cardona, LA CRÓNICA

Ati Quigua, líder indígena de la Sierra Nevada de Santa Marta, perteneciente al pueblo arhuaco, estuvo en el departamento respondiendo a una invitación del Círculo de Mujeres del Quindío, para participar de un retiro espiritual en la Ecoyoga Aldea Mahaván, a dos kilómetros de Calarcá, en donde todos lo meses se coordinan estos espacios de ‘mujeres conscientes’. En la actividad, la invitada dio a conocer su rechazo frente a hechos como la violencia obstétrica y resaltó la importancia del parto natural.

LA CRÓNICA habló con la activista ambiental, que fue en 2004 la primera concejal indígena, cargo que desempeñó hasta 2011 en Bogotá, donde también fue pionera como mujer indígena en el puesto de vicepresidenta del concejo. Quigua recibió en 2016 el premio Pace Città di Ferrara21 y el premio internacional Daniele Po en 2016, que reconoce a mujeres y asociaciones que trabajan por el ambiente y los derechos humanos.

Además de dar a conocer los detalles de la visita, la líder hizo una invitación a todas las mujeres a una actividad que se realizará a nivel mundial el 8 de marzo, en el marco del día internacional de la Mujer.

¿Cuál es su filosofía de vida?

Sigo un camino muy antiguo del pueblo arhuaco, que recuerda la importancia de la naturaleza y la sociedad. Actualmente realizo un trabajo de cuidado interior con las mujeres en el que se busca la realización de políticas públicas que nos permitan mejorar el bienestar del ser.

¿Qué la trajo al Quindío?

Fui invitada para compartir con el Círculo de Mujeres del Quindío. Desde la Sierra Nevada de Santa Marta estamos haciendo un llamado de atención y es que este es el momento de un nuevo liderazgo circular, de pasar de la competencia a la superación con la naturaleza, el cosmos y los otros seres humanos.

Además de ser mujer y de trabajar en los círculos y de esta hermosa invitación que recibo, vine a decirle a todas las mujeres conscientes y despiertas que es necesario que nos unamos para que desde el orden nacional tengamos un acompañamiento. También estamos invitando a que el 8 de marzo nos enlacemos todas en el mundo para reivindicar estos temas fundamentales.

Vengo a compartir el mensaje de levantar nuestras escuelas de sabiduría en la Sierra Nevada de Santa Marta y lo que significa ser mujer. En nuestra cultura significa la Madre Tierra, en este sentido nos parece un proceso muy bonito lo que se vivió acá.

Ese día vamos a tratar el tema del cuidado y la semilla humana, la importancia del parto natural, el parto humanizado y respetado. Las parteras, la importancia de la lactancia materna de esos primeros seis meses de vida y tiene que ver con un empoderamiento integral, un reconocimiento histórico a la labor de la mujer. Cómo fue haber domesticado la primera semilla, haber iniciado con la agricultura sobre la cual se basaron las grandes civilizaciones de América.

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Promueve el parto natural y está en contra de las cesáreas, ¿por qué?

Estoy a favor del parto natural. Es fundamental reconocer que el parto es un momento importante en la vida del ser humano, tiene que ver directamente con su salud. Pero hoy, el 80% de los niños en Colombia no son deseados. Tenemos que empezar a ser conscientes de la importancia de concebir bien nuestros hijos.

En la actualidad, el 50% de los pequeños en el país están naciendo por cesárea, el parto natural es fundamental porque le aporta al sistema inmunológico, es un tema de salud pública, creemos que hay violencia obstétrica, es decir, que el gobierno se preocupa más por facturar una cesárea que les sale mejor económicamente, y que es más cómoda para el médico que solo la programa.

Sin embargo, dentro de todo esto vale resaltar que el aporte más importante que la medicina colombiana ha hecho al mundo es el programa de ‘Madre canguro’, que científicamente se demuestra que nada reemplaza el abrazo, el calor y la leche.

Mínimamente una madre debería alimentar a su hijo hasta los seis meses, esto tiene que ver con su salud, cada especie tiene su leche. Pero desafortunadamente por múltiples razones la madre ya no tiene tiempo para lactar a sus hijos o los niños tienen que encontrar otro sustituto. Nosotras queremos también articularnos en red para que superemos como sociedad la violencia obstétrica y llevar esto al Senado.

¿Qué realizará el 8 de marzo?

Nos enlazaremos todas las mujeres a lo largo del país y en otras naciones para superar la violencia directa, como la sexual, intrafamiliar, feminicidios, estructural, lo que significa el no reconocimiento del trabajo doméstico, la carga negativa que ha tenido durante cinco mil años de patriarcado que lleva la mujer, como si fuera ella símbolo del pecado. Estaremos en nuestros respectivos lugares, por redes sociales invitaremos a que hagan tuits y se hagan escuchar.

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A propósito de los feminicidios, ¿qué hacer para disminuir el número de casos?

Cuando uno pregunta, por qué asesinan a las mujeres, generalmente el argumento simple es “la maté por puta”. Imagínate que entonces ellas mataran a los hombres por ‘perros’, los que sobrevivirían serían muy poquitos, de manera que estos no son argumentos para quitarle la vida a nadie. Tenemos que pasar de la posesión, la mujer no es una cosa, la Tierra tampoco lo es.

Esta es una cultura que lleva cinco mil años arraigándose, que tenemos que despertar y transformarla, entonces los invitamos a que hagan parte de una escuela que estamos levantando de sabiduría ancestral para empezar a hacer cambios de fondo, primero las alternativas son subjetivas, pasar de la posesión al respeto es un cambio de paradigma que debemos proponer y también pasar de lo subjetivo a lo objetivo, cómo las políticas públicas del Estado garantizan ciudades seguras, una casa que le brinde un acompañamiento a las mujeres que son víctimas de esta situación.

Este tipo de sitios son fundamentales ya que este es un problema serio que no solo se ve en el Quindío sino en todo el territorio.

David Salazar
LA CRÓNICA