Jul 10

Una mirada regional del río Bogotá

     
ATI QUIGUA
Lideresa Indigena
Concejal de Bogotá (2004 - 2011)
Administradora Publica
MG Gobierno y Politicas Publicas
Doctorante en Derecho


Entre los retos decisivos que enfrenta Bogotá como ciudad, como unidad vital, está el de contrarrestar los desequilibrios que su crecimiento ha estado generando sobre sus entornos de intercambio vital. Esta es una problemática cada vez más evidente y apremiante, como puede constatarse si se analiza la importancia que han ido ganando los asuntos relacionados con la integración regional en las agendas de los entes públicos y agentes privados concernidos. Evidencia de ello son las diferentes instancias que se han creado en lo que va corrido de la década; las diferentes iniciativas (agendas, planes, proyectos…) que esas instancias han formulado para promover unidad de acción en la región, así como el peso que en esas instancias e iniciativas tienen los problemas derivados de los impactos del crecimiento de la ciudad sobre el entorno natural (o estructura ecológica, como se le llama en los términos tecnocráticos en boga).

Entre las instancias creadas se destacan:
 
•    Concejo Regional de Competitividad de Bogotá y Cundinamarca (CRC)
•    Corporación Bogotá Región Dinámica (invest in Bogotá) 
•    Mesa de Planificación Regional Bogotá – Cundinamarca (MPRBC)


Entre las Iniciativas formuladas se destacan
 
•    Plan Regional de Competitividad 2004 – 2014
•    Agenda Interna de Productividad y Competitividad (2005)
•    (En proceso de formulación) Plan Estratégico 2038

En cada una de estas instancias e iniciativas se trata, de manera más o menos tangencial, los problemas apremiantes asociados a los desequilibrios ambientales generados por el crecimiento de la ciudad y de otros centros urbanos de la región, en particular los desequilibrios generados sobre los entornos sobre los cuales Bogotá y los demás centros urbanos de la región extiende sus acciones de provisión de agua y vertimiento de aguas servidas.

La visión de futuro para Bogotá-región planteada por el Concejo Regional de Competitividad de Bogotá y Cundinamarca (CRC), en la Agenda Interna de Productividad y Competitividad, es: “Bogotá y Cundinamarca, en el 2015, será la región más integrada institucional, territorial y económicamente, con una base productiva diversificada con énfasis en servicios especializados y agroindustria, articulada al mercado mundial para ser una de las cinco primeras regiones de América Latina por su calidad de vida, la meta general es crecer a un ritmo de al menos 5% anual”. De entre los componentes contemplados para alcanzar esa visión de futuro cabe destacar, por su posible impacto sobre el sistema hídrico de la región, el denominado Megaproyecto Industrial de Bogotá y Cundinamarca.

Para el periodo 2008-2011, los mandatarios electos en el departamento de Cundinamarca y en Bogota D.C., a través de la Mesa de Planificación Regional Bogotá – Cundinamarca (MPRBC), suscribieron un acuerdo de voluntades en el que, entre los proyectos priorizados, están los siguientes directamente relacionados con la gestión del sistema hídrico:

•    Descontaminación del río Bogotá
•    Proyecto regional de acueductos
•    Proyecto regional de reforestación


Debe avanzarse en la construcción de un proyecto político fundamentado en la dimensión ambiental y en el agua como principio de ordenamiento del territorio, desde el que se articulen las consideraciones sobre eficiencia económica y efectividad ambiental de las estrategias financieras para la gestión de la calidad del agua en Bogotá-región.

1. Revisión de los instrumentos económicos y financieros con que cuenta el Distrito.

Ejemplo. Las tasas retributivas. Ahí hay problemas.

La CRA estableció que las ESP debían cobrar la tasa no en función de la cantidad de agua que consuma sino en función de la carga contaminante efectivamente vertida (para los usuarios caracterizados). En Bogotá no se está haciendo así que se perdió la señal económica para que quienes hacen vertimientos reduzcan las cargas.

2. Analizar posibles transformaciones de la EAAB, con miras a las necesidades de ampliación hacia futuro, que ya no tienen que ver tanto con el suministro de agua sino de alcantarillado y tratamiento de aguas.

Buscando alternativas que permitan capitalizarla y generar los recursos para la recuperación del sistema hídrico de la ciudad.
Hay que considerar seriamente alternativas como  la transformación de la empresa en una sociedad anónima, dotada de un gobierno corporativo transparente, que coloque acciones entre el público. La sociedad podrá decidir el nivel de capital que requiere la EAAB para ampliarse y operar, particularmente la infraestructura de tratamiento de aguas.